Cardioproteccion

Jun 05

Cardioprotección en la prevención de riesgos laborales

Los nuevos espacios de cardioprotección dentro de la política de prevención de riesgos en las empresas, representa una acción efectiva ante el incremento de incidencias por paro cardíaco en el lugar de trabajo.

desfibrilador-externo-semiautomatico-desa

El año pasado se produjeron en toda España un total de 480.051 accidentes laborales con baja; dentro del espacio de trabajo. Esto, aunado al aumento de la siniestralidad laboral en nuestro país (en un 3,5 %), ha contribuido colateralmente en las mejoras de las acciones preventivas en las empresas. Para ello se están comenzando a crear, cada vez con más frecuencia, espacios de cardioprotección.

Esta iniciativa, consiste específicamente en la instalación de un dispositivo que puede ayudar a revertir los efectos de un posible paro cardíaco. Su instalación es fácil y rápida. Existe, además, una normativa que regula su uso. Concretamente el Real Decreto 414/1996, sobre productos sanitarios.

 

 Formación en prevención

Es importante que el personal de la empresa, esté actualizado en su formación relacionada con la prevención de riesgos laborales. Antes de instalar, por ejemplo, una unidad de cardioprotección, conviene que los trabajadores realicen un entrenamiento previo para aprender a utilizarlo.

Durante una posible situación de emergencia, el trabajador puede intervenir de manera inmediata, y, con el uso de un desfibrilador, evitar que el paro cardíaco cause males mayores. Incluso puede llegar a salvar la vida de quien lo esté sufriendo, con una intervención a tiempo y correcta.

 

Uso de desfibrilador semiautomático DESA

El Desfibrilador Externo Semiautomático (DESA), es una unidad de asistencia para casos de emergencia por paros cardíacos. Pueden aumentar las probabilidades de supervivencia de la víctima, al realizar una reanimación de forma adecuada. Para ello es importantísimo aprender a manipular el equipo, conocer sus partes, funciones y usos.

Esta acción preventiva permite una respuesta rápida e inmediata ante una situación de infarto. De manera que, contribuye a minimizar su impacto en la víctima, e incluso salvarle la vida.

 

Es importante conocer que el paro cardíaco es la primera causa de mortalidad en países desarrollados. De allí la necesidad de desarrollar una política de prevención en consonancia con nuestra realidad laboral. Crear una cultura de seguridad y salud laboral, que ayude a preservar la vida y el bienestar de los trabajadores.

Por supuesto, contribuye también en la disminución de accidentes e incidencias. Influyendo en la disminución de las bajas laborales, y, por lo tanto, en la operatividad y rentabilidad de la empresa.


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