Dic 18

 

Con la llegada de la estación invernal, hablamos sobre los riesgos laborales en situaciones de frío.

Cuando el proceso de trabajo o las condiciones meteorológicas hacen imposible la eliminación de los riesgos por frío, es necesario evaluarlos para saber si se pueden  considerar aceptables para la salud o si, por el contrario, es preciso aplicar medidas para reducirlos hasta niveles aceptables.

Expertos en salud laboral afirman que la temperatura afecta directamente al desempeño del trabajo. Realizar nuestras tareas en ambientes muy fríos aumenta la probabilidades de padecer gripe, bronquitis, neumonía, llegando incluso a agravar enfermedades respiratorias o reumáticas, entre otras. Otros, como los que se llevan a cabo a la intemperie o en recintos industriales, pueden generar congelaciones y cuadros de hipotermia.

Según la Mutua Intercomarcal, mutua colaboradora con la Seguridad Social, “el rendimiento físico depende en gran medida de la temperatura de los tejidos, y disminuye cuando la temperatura de los mismos y de los órganos vitales desciende”.

Es más, afirman que “la capacidad para trabajar, medida por la capacidad aeróbica máxima, se reduce entre un 5 y un 6% por cada °C que desciende la temperatura interna”.

LOS MÁS AFECTADOS

Los trabajadores con mayor vulnerabilidad cuando están expuestos al frío son:

  • Los trabajadores de avanzada edad: los principales mecanismos defensivos ante el frío, como son la vasoconstricción y los temblores, se debilitan con la edad, por lo que disminuye la capacidad de autogenerar calor.
  • Las personas con enfermedades crónicas respiratorias: como también con afecciones cardiovasculares, diabetes o hipotiroidismo.
  • Los trabajadores que toman medicación para el tratamiento de enfermedades crónicas: este grupo puede verse afectado por la vasoconstricción que se produce tras la exposición al frío.

Pero no solo factores como la edad o la salud generan posibles daños a los empleados. Existen una amplia variedad de puestos de trabajo que sufren a diario las bajas temperaturas. Algunos de ellos son:

  • Trabajos en el sector agrícola y pesquero.
  • Construcción y obras públicas.
  • Sector forestal.
  • Actividades de buceo.
  • Trabajos relacionados con la destrucción de plagas.
  • Cámaras frigoríficas.
  • Trabajos relacionados con la industria alimentaria.
  • Mataderos.
  • Jardinería y mantenimiento urbano.
  • Comercio ambulante.
  • Estaciones de esquí.

MEDIDAS PREVENTIVAS

– Proteger las extremidades de los trabajadores para evitar el enfriamiento localizado.

– Entregar a los trabajadores la ropa de abrigo y el calzado adecuado.

– Seleccionar la vestimenta adecuada para facilitar la evaporación del sudor.

– Ingerir líquidos calientes, con el fin de ayudar a recuperar pérdidas de energía calorífica.

– Utilizar ropa cortaviento para reducir el efecto de la velocidad del aire.

– Realizar reconocimientos médicos para detectar de manera precoz trastornos vasculares y dérmicos.

– Sustituir la ropa humedecida para evitar la pérdida de calor.

– Disminuir el tiempo de permanencia en ambientes fríos para minimizar la pérdida de calor.

Ropa para situaciones de riesgo

Si bien es difícil mantener una temperatura adecuada en según qué tipo de actividades, lo mejor será conseguir, a través de los convenios colectivos o acuerdos de empresa, que se establezcan unos parámetros de actuación, caso de que se alcancen temperaturas extremadamente elevadas o bajas para desempeñar el trabajo en condiciones de seguridad.

Así, es frecuente que en muchas empresas se instalen termómetros en determinadas zonas, con el fin de que si se observa que se alcanzan determinadas temperaturas, los trabajadores tengan derecho a parar la actividad durante un período de tiempo para su recuperación y/o ingesta de líquidos (calientes o fríos).

En definitiva, es importante trabajar en condiciones óptimas de temperatura, y es necesario evitar los contrastes de temperatura, ya que son origen de catarros, gripes, etc, que, si bien se han originado en el puesto de trabajo, son tratados como enfermedad común y dan lugar a numerosas bajas, incrementando el absentismo.

 

En GSL Prevención velamos por la seguridad de nuestros trabajadores en momentos de frío y con ello también en GSL Formación  destacamos en nuestros cursos de formación estos riesgos laborales. Para más información llamar a 952 33 11 59.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *