Dic 20

Las tareas del día a día, los ritmos acelerados de trabajo y la no desconexión mental del trabajo puede llevarnos a padecer estrés laboral. Las vacaciones pueden ser una herramienta importante para prevenirlo. Te explicamos lo que debes y no debes hacer para llegar con energía a la vuelta. 

Dejar de pensar en el trabajo es fundamental

Es difícil en muchos casos desconectar de nuestro día a día. Tareas en proceso, trabajos futuros… Todo esto puede rondarnos la cabeza incluso en vacaciones. Es importante que logremos deshacernos de estos pensamientos durante el periodo vacacional y librar nuestra mente del estrés laboral.

Pensar en las actividades recreativas que realizaremos, los sitios que visitaremos y las personas con las que pasaremos este tiempo nos ayudará. Es recomendable asimismo escapar del entorno del trabajo, salir a explorar lugares desconocidos. Esto hará que nuestra mente se centre en observar y deleitarse con lo que nos rodea y desconectar.

El teléfono y el correo electrónico han de estar fuera de nuestra planificación navideña. Una llamada de trabajo o la recepción de un correo puede llevarnos a conectar de nuevo con el trabajo y no permitirnos el descanso que necesitamos.

Viajar a un destino nuevo para desconectar

Tal y como comentábamos antes, explorar lugares desconocidos ayudará a nuestra mente a centrarse en ese lugar, explorar con la mirada cada detalle y vivir el momento. Esto hará que los pensamientos ligados al trabajo queden en un segundo plano e incluso desaparezcan.

No es necesario viajar a lugares lejanos para lograr este efecto. Escaparse unos días de turismo rural a pueblos cercanos o visitar la familia puede ser un plan perfecto.

Si seguimos estos consejos y nuestras vacaciones logran hacernos desconectar del trabajo, volveremos al mismo con más energía que al irnos de vacaciones.

 

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